Para no perder el hilo de nuestra lectura

Señaladores con mucho arte

La imaginación es el límite y cualquier obra de arte puede servirnos de marcador de página para no perder el hilo de nuestra lectura diaria. El Grito de Munch, El Beso de Klimt, o La Capilla Sixtina, por ejemplo, pueden estar entre las páginas de nuestros libros favoritos.

"Marcadores de Quinta" por "happy-batatinha" | flickr.comCC

 

Mis marcadores

¿Cuántas veces estamos a mitad de un libro y doblamos una esquina para señalar por dónde vamos? ¿Cuántas veces, por no doblar las páginas perdemos el punto de donde dejamos nuestra lectura? A la larga, estas marcas perduran y nuestros ejemplares se van deteriorando. Pero todos aquellos que cultiven el gusto por conservar sus libros impresos en perfecto estado buscarán otras formas de recordar el punto del texto donde se han quedado.

Mis marcadores es un sitio dedicado a todos esos lectores y es que uno de estos métodos, quizás el más común para preservar el estado de nuestros libros, es utilizar un señalador de libros.

Los hay de variedad de colores y formatos; con papeles de distinto grosor y textura; plastificados e incluso metalizados,… El mercado está lleno de ideas para que no perder detalle de nuestra lectura y usando marcadores originales, la creatividad y la imaginación es el límite.

Además, los señaladores de libros pueden ser una buena manera de regalar recordatorios de los acontecimientos más especiales de nuestras vidas. Regalarlos a amigos y familiares en bautizos, comuniones o bodas es una tradición que nunca pasará de moda.

A mayores de los originales diseños que muchas papelerías elaboran, con fotos y frases impactantes, existe la opción de personalizar nuestros marcadores de libros, bien sea con un aire más personal, o para crear ‘merchandising’ de algún otro producto o firma.

Este accesorio que facilita la lectura y el no perder el hilo de la misma, por otra parte también pueden constituir un divertido incentivo para los más jóvenes que se están empezando a iniciar en el hábito de leer.